viernes, 14 de mayo de 2021

EL OSCAR

 EL SEÑOR se encarnó para poder sufrir por nosotros. Porque Dios no podía sufrir, a menos que se hiciese hombre.




El día de la Ascensión (cfr. Hch 1, 1-11: Primera Lectura de la Misa) llegó Jesús a la Gloria y recibió todo el agradecimiento desbordante, que hasta entonces había estado conteniendo el Cielo.

EL PREMIO

El día que Jesús entró en el Cielo fue como una explosión de alegría. Como cuando llega la primavera, que parece que la naturaleza, de repente, despierta de golpe.

Se abren las flores y se llena el ambiente de aromas. Incluso la gente parece que tiene una alegría que no puede contener y hablan más. Están contentos casi sin esfuerzo.

La primera Navidad fue un día bonito para los hombres, pero Jesús tuvo que pasar frío.

Hoy el Señor también disfruta del momento. Es su día. El día de su Gloria. Dios Padre, que se deshace en cariño y ternura, por la obediencia y la humildad de su Hijo hecho hombre.

Y los Santos que estaban allí con una emoción impresionante: sobrecogidos por un Amor tan fuerte.

EL MEJOR TRABAJO

Un Amor más grande que el dolor y la muerte. El Señor ha transformado esos dos productos del infierno.

Dios, como hace siempre, del mal saca bien, y de un río de maldad saca un océano de cariño.

¡Qué alegría más grande tener un Dios tan bueno! Dice el salmo que el Señor «asciende entre aclamaciones». Dan ganas de estar allí para aplaudir con fuerza (cfr. Sal 46, 2), en agradecimiento por todo lo que ha hecho Jesús por cada uno.

A LA ESPERA DE NUESTRO AÑO

Nosotros también somos hombres. Dentro de unos años llegará el momento de recibir el resultado del jurado por nuestra actuación en este escenario de la tierra.

Lo que más se valorará entonces será el cariño con que hayamos interpretado todo, y si hemos sido capaces de trasformar el mal en bien. Esta es la verdadera ciencia del artista.

El Señor recibió el día de la Ascensión el Óscar al mejor hombre que ha existido. Allí está desde entonces a la derecha de Dios Padre (cfr. Ef 1, 17-23: Segunda Lectura de la Misa). Y nos ha dejado aquí para continuar con su misión (cfr. Mc 16, 15-20: Evangelio de la Misa), que consiste en llevar el secreto de la felicidad a todas las gentes del mundo.

La que más se alegró de la Ascensión fue María. Por fin Jesús gozaba de toda su Gloria. Ella disfrutaría de un recibimiento parecido el día que subió al Cielo. Es la mejor entre todas las mujeres. Supo cumplir su misión. No era para menos, «la Astilla proviene de tal Palo».

viernes, 7 de mayo de 2021

EL REGALO DE DIOS


Dios ha querido darnos no sólo cosas suyas sino que nos ha dado su propia vida divina (cfr. Evangelio de la Misa de hoy: Jn 15,9–17). Hacernos dioses, para eso murió Jesús en la Cruz, para que recibiésemos ese regalo.

EL REGALADOR

Por eso después de la Resurrección los Apóstoles vieron cosas admirables, como la que sucedió en casa de un señor llamado Cornelio.

Esto es lo que cuenta el libro de los Hechos (Primera lectura de la Misa de hoy: cfr. 10, 25–48).

Se trataba del mayor regalo que pudo hacerse nunca. Y ya se sabe que todos los regalos proceden del Amor.

Por eso fue el Espíritu Santo quien lo realizó, porque es el Amor de Dios.

EL AMOR HECHO PERSONA

El Amor es lo que nos endiosa, porque nos hace parecernos al mismo Dios (cfr. Segunda lectura de la Misa: 1Jn 4,7–10). Y el egoísmo es lo que nos lleva al aislamiento.

EL NEGATIVO DEL POSITIVO

El aislamiento y el egoísmo nos lleva a separarnos de Dios y de los demás. Por eso es muy negativo. Es el negativo de Dios.

Ya se sabe que lo negativo no suma, e incluso resta: esto es lo que sucede cuando nos separamos del Amor de Dios, que nos volvemos fríos, distantes, inflados de nada.

Y no somos felices, porque nosotros no hemos nacido para vivir encerrados en nuestro yo, sino para relacionarnos con los demás, y regalarle lo mejor que tenemos.

domingo, 2 de mayo de 2021

LA CHAMPIONS

 En la actualidad algunos equipos de futbol se juegan su permanencia en Primera División.

No es lo mismo estar jugando con los grandes equipos que bajar al purgatorio de la Segunda.

EN PRIMERA

En el Evangelio (de la Misa de hoy) el Señor nos habla de la permanencia en Primera. Dice Jesús: «permaneced en mí». Jn, 15,4).

Para los cristianos jugar en Primera División es permanecer en Jesucristo.

NO SÓLO EN BBC

Y se permanece en Jesucristo cuando se le tiene presente durante el día. No basta con tenerle presente en los momentos estelares de nuestra vida: Bautismos, Bodas y Comuniones. BBC

TRATO

Si queremos permanecer en el Señor, y no solo ser conocido de BBC hemos de tratarle a menudo. Los santos han sido amigos de Dios porque lo trataban con frecuencia.

JUNTO A NOSOTROS

Jesús está continuamente junto a nosotros, pero no nos damos cuenta. La fe hace que le veamos sin verle. Que le hablemos aunque parezca que no responde.

El Señor siempre contesta. Lo que ocurre es que hay que descubrir la forma en la que habla.

JUGAR LA CHAMPIONS

Si queremos ganar rápidamente en amistad con Él, lo mejor es que le recibamos todos los días. Se ha quedado en la Eucaristía para hacernos amigos suyos.

Si en la Comunión lo tratamos bien no sólo estaremos en Primera, sino que jugaremos en el mismo equipo de Dios.

Vamos a decirle a Jesús que nosotros queremos recibirle como lo recibió la Virgen.

jueves, 22 de abril de 2021

LA BOLSA Y LA VIDA


 PERSONAS GENEROSAS


Aunque parezca mentira el mundo está lleno de gente generosa. Que dan sin buscar interés: porque ellos son buenos y nos quieren.

Hay personas que son capaces de prestarnos dinero, o de invitarnos a comer.

Gente que pierde un fin de semana para dedicarnos tiempo. Se trata de gente normal pero que tiene buen corazón. Hay muchos así.

PERSONALIDADES

En el mundo también hay personalidades que son referentes: por las cosas que dicen, por cómo viven. Estos no son tantos.

Y de entre esos, incluso hay quienes se sacrifican por defender un ideal, o a su país. Y estos son ya más escasos.

LA BOLSA

En general la gente suele ser generosa hasta llegado un límite. Ese límite para muchas personas suele ser el «bolsillo». Dicen: «con las cosas de comer no se juega».

Por eso un refrán con una cierta ironía aclara: «mucho te quiero, perrito, pero pan poquito».

Sin embargo Dios es capaz de vaciarse por nosotros: nos entrega todo lo que tiene. Explica San Juan que Dios nos ha tenido un amor tan grande que nos ha hecho sus hijos, y nos da todo lo suyo (cfr. 1Jn 3,1–2: Segunda lectura de la Misa)

¿QUIÉN DA MÁS?

Por eso al hablar de si mismo Jesús dice que Él es un pastor que da la vida por sus ovejas (cfr. Jn 10, 11–18: Evangelio de la Misa de hoy)

Dios no sólo nos ha dado todo lo que el posee, sino que quiso entregar su vida por nosotros. Y para eso nació, y murió con una muerte horrible.

A pesar de todo esto, hay personas que en su vida diaria no cuentan con Dios, incluso lo desechan como hicieron muchos judíos, y sin embargo la vida sin Él no tiene sentido: Jesús es la «piedra angular», y sin su ayuda todo se tambalea (cfr. Hch 8,4–12: Segunda lectura de la Misa y Salmo responsorial: 22).

viernes, 16 de abril de 2021

MENTIROSOS


Jesús les dice a los discípulos que estaba profetizado que el Mesías padecería, resucitaría al tercer día, «y en su nombre se predicara la conversión» (Lc 24,47: Evangelio de la Misa de hoy).


HABLAR DE CONVERSIÓN

Por eso nosotros los cristianos después de la Resurrección hablamos de «conversión». Así lo hace San Pedro: «arrepentíos y convertíos, para que se borren vuestros pecados» (Hch 3,19: Primera lectura de la Misa).

¿PECADOS?

¿Es que en pleno siglo XXI se puede hablar de pecados? Nosotros estamos acostumbrados a oír –en los medios de comunicación– las cosas que los demás hacen mal, pero al parecer nadie se arrepiente de nada. El mal es lo que hacen los otros.

EN NUESTRO CORAZÓN

Duele decirlo pero el mal habita en nuestro corazón. La línea divisoria entre el bien y el mal no está fuera de nosotros. No es que haya «buenos y malos»: sino que en ocasiones actuamos bien y otras veces no.

A veces seguimos los mandatos del Señor, pero otras somos mentirosos, como dice San Juan (cfr. 1Jn 2,1–5: Segunda lectura de la Misa).

NO PASAR PÁGINA

Se trata de que no pasemos página. Como si el mal se arreglara ignorándolo. Lo que hemos de hacer es borrar la página acudiendo al Sacramento de la Misericordia de Dios: con el agua que brotó de su corazón traspasado Jesús nos limpia mediante la Confesión.

Entonces podremos decir con el Salmo (4,9: Responsorial de la Misa): «en paz me acuesto y en seguida me duermo, porque tú solo, Señor, me haces vivir tranquilo»

REFUGIO DE LOS MENTIROSOS

Al rezarle a la Virgen podemos decirle: ruega por nosotros, mentirosos, para que nos convirtamos.

FORO DE HOMILÍAS

Homilías breves predicables organizadas por tiempo litúrgico, temas, etc.... Muchas se encuentran ampliadas en el Foro de Meditaciones